IGLESIA DE SANTA MARÍA
De
la construcción original de este templo sólo se conserva la cabecera,
poligonal; edificada en piedra de sillería, de estilo gótico y con una torre
también de cantería. Dicha torre fue levantada a los pies del edificio nuevo
en 1587. La iglesia construida de ladrillo, consta de tres naves separadas por
pilares y cubiertas con techos de madera ( hasta 1961, en que se puso una
cubierta nueva y se construyó la escalinata de las puertas con la piedra de la
iglesia de S. Pedro). En la nave central se halla un crucifijo de 1,75 metros de
altura de fines del siglo XV, posiblemente obra de alguno de los artistas que
trabajó en la sillería de la catedral leonesa. También hay un pequeño
retablo del XVIII con esculturas de la Virgen del Rosario (segunda mitad del
siglo XVI), Santa Lucía (primer tercio del XVI) y S. Francisco (XVIII). Del
siglo XVIII es un retablo colateral rococó con una Virgen del Carmen del XVII,
y un San José del XVIII.
En
la nave de la epístola vemos un crucifijo de fines del siglo XV y una escultura
de Nuestra Señora de las Fuentes, patrona de la villa, realizada en el siglo
XVI. Una imagen de San Antón de finales del XVIII y otra de San José del
XVII.
La pila bautismal es del siglo XVII y cerca de ella podemos ver un crucifijo del último tercio del XVI. En la casa parroquial se guarda una escultura de la Inmaculada sobre una peana de dragón y que fue realizada en el taller de Gregorio Fernández.