CONVENTO 
 
               Este edificio sirvió  de templo para los padres franciscanos observantes hasta la desamortización. Se estima que existía un patio bajo con veinte arcos, tres claustros; diecisiete celdas y otras dependencias. El edificio está construido con ladrillos y tapial durante el siglo XVII. 

              Solo tiene una nave cubierta con bóveda de cañón con lunetos y cúpula vaída en el presbiterio, al que se abre un camarín también cubierto por una cúpula. La puerta es de piedra y está adintelada; a los pies del templo. En la fachada se alzan dos espadañas de ladrillo. 

 

            En el interior del templo hay un púlpito rococó con yeserías que data de 1761. También se guardan un retablo del siglo XVIII, con esculturas de San Blas (XVI), San Cristóbal (XVI) y San Agustín (XVI). También existe un sagrario del siglo XVII.

 

 

"Árbol Cronológico, parte primera de la Santa Provincia de Santiago", compuesta por fray Jacobo de Castro, predicador general, definidor y Cronista de la provincia. Editada en Salamanca el año 1722. 

 Dice, pues, así el mencionado autor (páginas 240-241) : 

 Capítulo 41.-" Convento de Nuestra Señora de las Fuentes. Cerca de la villa de Aguilar, llamada antiguamente Estrella de Campos, por estar en medio de los llanos del reino de León gozando de fuerte castillo, posesión que fue primero (I) de doña Juana Mendoza, llamada la Rica-Hembra y hoy de los Excelentísimos señores Almirantes de Castilla, cerca de esta villa, pues por tres veces se apareció la Reina de los Ángeles a una pastorcilla, mandándola dijese cómo en aquel sitio se le había aparecido, y juntamente era su voluntad le edificasen una iglesia en el mismo terreno, en que cavando hallarían su imagen. Cumplió la inocente pastora con el precepto diciéndolo a sus padres por dos veces y a la tercera viéndola tan firme en su propósito de la visión la dieron más crédito. 

 Consultaron los buenos labradores el caso con otros vecinos y la determinación de todos fue, que llevando la niña en su compañía, para que señalase el sitio, cavasen para hallar en el campo aquel Tesoro escondido. Apenas pusieron manos a la obra, después de señalado el lugar, cuando a pocas azadonadas descubrieron una concavidad o bóveda de casi dos estados de agua, y en uno como altar, una bellísima imagen de Nuestra Señora, con su Preciosísimo Hijo sobre el brazo izquierdo (2), sentada sobre una silla de madera, de que es también la Imagen. 

 Con ser muy probable que allí la dejaron los cristianos en la devastación de España, con todo, ni el agua, ni el mucho tiempo consumió la materia ni deslustró la pintura. 
 
 Descubierto el Tesoro, se conmovió la villa de Aguilar, altercando el pueblo y la clerecía sobre dónde había de colocarse. Apaciguó la contienda la autoridad de su señora doña Juana Mendoza, quien, dejando en paz las partes colitigantes , dio su sentencia en favor del sitio en que se había hallado la imagen, mandando fabricar a su costa una capilla, formándola ínterin de unas enramadas. Desde luego la dieron el nombre de Nuestra Señora de las Fuentes, así por la que fue custodia de esta celestial prenda, como por empezar a ser sus corrientes saludables. 

Qué año hubiese sucedido, ninguno lo afirma (3); solo se sabe que fabricada después la capilla, la dio con muchas posesiones doña Juana Mendoza a los esclarecidos hijos del gran Padre de la iglesia San Jerónimo; mas tampoco se saben los años que aquí han vivido, pues en 1521 desampararon el sitio por enfermo y don Fabrique Enríquez (4) determinando darlo a la iglesia parroquial la entregó a los Religiosos Terceros de N. P. S. Francisco, que le habitaron dicho año hasta el 1565, y al de 1570 a petición del Excelentísimo Señor don Luis Enríquez (5) y de la Villa fue entregado a la Observancia en virtud de la Bula de Santo Pío V. 

 Ya tenemos descubierta la entrada en este Santuario. Resta saber otra mutación de sitio que tuvieron nuestros religiosos, quienes conociendo que era muy húmedo y poco saludable, pidieron a la Villa la Capilla de Santiago que está extramuros. Vino en ello como tan devota a nuestro santo hábito; pero María Santísima, que había señalado la  Capilla de las Fuentes, y no otro, permitió que los religiosos no experimentasen más favorable el terreno en la de Santiago, la que volvieron a dejar y se restituyeron a su antiguo convento, que era de la elección del cielo y donde fuese venerada la imagen de su Divina Princesa. Algunos refieren  estuvo en la iglesia don de ahora hay un campo cerca de la huerta y fuente, donde se halló la imagen; pero después del año 1599, cuando fue señalada casa de Recolección, se trasladó al sitio que hoy tiene. La causa de que en aquellos 29 años la humedad caló las paredes de la iglesia y Convento y todo amenaza ruina. Hízose  esta reedificación y traslación con las limosnas de los fieles y principalmente con la de doña María Nieto y Santiago Domínguez, vecino de Villafrechos, habiéndose gastado treinta años en su fábrica, desde el año de 1599 al de 1629, en que se perfeccionó." 

 Hasta aquí el citado autor. 
 

 En marzo de 1775 moraban en este convento diez religiosos sacerdotes, dos legos y un donado. 

 Pero a los tiempos de venturosa calma, bien pronto, por desgracia, siguieron otros de guerra y devastación. "La persecución general de las Ordenes religiosas (dice Antolín López Peláez en su obra "El derecho español en sus relaciones con la Iglesia" -edición primera, párrafo 39, página 205), que principiaron en España los Bonapartes (R.D. 4 diciembre 1808; 18 agosto 1809) y continuaron las Cortes de Cádiz de 1812, la revolución del 20 y los Reales decretos de 25 de julio 11 de octubre de 1835 y 8 de marzo de 1836, llegó a su colmo en la ley de 29 de julio de 1837, que prohibía el uso del traje regular y declaró extinguidos todos los conventos de uno y otro sexo, exceptuando tres para Misiones de Asia y conservando algunos Hospitalarios, Escolapios y Hermanas de la Caridad, si bien como establecimientos civiles". 

 A pesar de tales disposiciones exclaustradoras, continuaron en este Convento los religiosos, aunque en un corto número, hasta 1848, en cuyo año se vieron obligados  a abandonarle definitivamente y con él la imagen de Nuestra Señora de las Fuentes que les estaba confiada, y en cuya iglesia recibía culto y veneración. 

 En 1849 vendió el Estado todo lo que a ellos había pertenecido, y los compradores (6), asignada que fue a cada cual su parte, de común acuerdo resolvieron entrar en posesión inmediata del exconvento y sus dependencias, pero no de la iglesia, como consta en la escritura de partición, en la que se dice ... " Y con opción unos y otros a la plazetuela o campo que hay desde la Cruz del redentor hasta tocar en el Santuario y el Santuario mismo, siempre que pudiese acontecer que aquél o la imagen que de él se venera llegase a suprimirse por órdenes ulteriores superiores, porque entonces, si tal se verificase, sería dividido según la parte que cada uno representa." 

 Y a una de las partes hechas que correspondió en suerte a don Tomás Quintana, vecino de Ceinos, le impusieron "el gravamen de estar obligado a dejar un solar lo más cerca posible de la puerta de la iglesia para construir un albergue para un ermitaño, de 40 pies de largo por 34 de ancho o equivalente." 

 De tan hermoso edificio únicamente queda en pie, desafiando la inclemencia del tiempo y el transcurso de los años, la iglesia, de una sola grandiosa nave, que mide treinta y tres metros de larga por nueve y medio de ancha, sin estilo arquitectónico característico, si bien podríamos podríamos  decir que tiene alguna semejanza con el llamado estilo severo de Herrera. Del interior de sus paredes penden innumerables exvotos, evidente testimonio de la armoniosa protección  de la Virgen de las Fuentes en toda clase de aflicciones y miserias. En el altar mayor ( que es de más reciente construcción que la iglesia), de estilo grecorromano y orden corintio, que por sus dimensiones guarda proporción con la espaciosa iglesia y que reviste más severidad por la falta de decorado. En un sencillo camarín cerrado en su parte anterior por un cristal que le sirve de fanal, se divisa la sagrada imagen. 

 

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