Según Resolución 29-12-1992
sobre el BACHILLERATO que regula el currículo de las materias
optativas establecidas en la Orden 12-11-1992 los criterios de
evaluación para la materia de Psicología del Bachillerato
serán:
1. Discriminar las aportaciones de la
psicología científica al análisis de los
problemas humanos de otras formas, científicas y no científicas,
de acercarse a ellos, identificando las características
teóricas y metodológicas de la psicología
como ciencia y su complementariedad con las aportaciones de otras
disciplinas.
Se trata, en primer lugar, de comprobar que los
alumnos diferencian las contribuciones de la psicología
científica de las de otras formas no científicas
de analizar los problemas humanos, procedentes tanto de sus propias
intui-ciones psicológicas como de otros análisis
especulativos de carácter no científico. Los alumnos
deberían diferenciar los análisis rigurosos, teórica
y metodológicamente fundamentados, de los más especulativos.
Igualmente, se pre-tende saber si los alumnos distinguen las aportaciones
de la psicología de las de otras materias y disciplinas
afines (por ejemplo, biología, filosofía, ética,
etc.) como niveles complementarios de análisis de una misma
realidad.
2. Conocer e identificar los principales
enfoques o teorías vigentes en la psicología, comprendiendo
y aceptando sus diferencias metodológicas y las distintas
concepciones que mantienen sobre la natura-leza de la conducta
humana.
Con este criterio se pretende saber si los alumnos
reconocen la pluralidad de posiciones teóricas y metodológicas
existentes en la psicología actual (por ejemplo, psicoanálisis,
conductismo, psicología cognitiva, etc.) y que, más
allá de la propia afinidad personal con alguna de ellas,
las comprenden y aceptan como posiciones alternativas. Además,
se debería comprobar si los alumnos comprenden y diferencian
las distintas concepciones del ser humano que subyacen a cada
uno de estos enfoques.
3. Reconocer las semejanzas y diferencias
entre la conducta humana y la de otras especies animales, comprendiendo
y valorando la continuidad que existe entre ambas, así
como los rasgos psicológicos que identifican a los seres
humanos.
Se trata de evaluar si los alumnos sitúan
la conducta humana en un contexto evolucionista, comprendiendo
que la continuidad filogenética entre las especies también
es aplicable al ámbito psicológico y diferenciando
conductas comunes (por ejemplo, las adquiridas por condicionamiento)
y rasgos específicamente humanos (lenguaje, comuni-cación
simbólica, etc.). Asimismo, se debe comprobar que el análisis
de la conducta humana, en comparación con la de otras especies,
incrementa la sensibilidad y el respeto hacia la conducta animal
como parte de nuestro entorno.
4. Relacionar la conducta humana con
sus determinantes genéticos y ambientales, comprendiendo
su distinta importancia para unas conductas y otras, y cómo
estos factores interactúan para producir conductas diferentes
en distintas personas y/o en distintas culturas, aceptando y valorando
estas diferencias.
Se trataría de comprobar que los alumnos
comprenden que las conductas humanas están determinadas
tanto por la base genética del individuo como por las diferentes
condiciones ambientales y culturales a que se ve expuesto. Los
alumnos deberían diferenciar aquellas conductas más
determinadas genéticamente, muy similares en todas las
personas (por ejemplo, primeras etapas del desarrollo cognitivo,
adquisición del lenguaje, etc.), de otras conductas diferenciales
con fuerte determinación social (hábitos de conducta,
normas sociales, actitudes, etc.). Asimismo, deberían superar
interpretaciones simplistas e injustificadas de las diferencias
humanas que fomentan la discrimina-ción de origen racial
o étnico y aceptar que muchas diferencias sociales son
el producto de las diferencias culturales entre las sociedades
y dentro de una misma sociedad.
5. Explicar los procesos mediante los
que las personas adquieren, elaboran y comunican conocimientos,
estableciendo relaciones entre los distintos procesos cognitivos
y las conductas a que dan lugar.
Este criterio se propone evaluar el conocimiento
que los alumnos tienen sobre los procesos cognitivos como uno
de los rasgos más característicos de la psicología
humana. Los alumnos deberían conocer las características
fundamentales del ser humano como procesador de información,
identificando y relacionando procesos de atención, percepción,
memoria de trabajo y memoria a largo plazo, aprendizaje, lenguaje,
pensamiento, etc., en el contexto de acciones humanas concretas
y conociendo cómo esos procesos se adquieren y enriquecen
a través del desarrollo cognitivo.
6. Aplicar los conocimientos adquiridos
sobre el funcionamiento cognitivo al análisis de algunos
problemas comunes en la adquisición, comprensión
y comunicación de la información, tanto en situaciones
de instrucción como en contextos cotidianos.
Se trataría de comprobar que los alumnos
utilizan los conocimientos adquiridos para analizar sus propios
problemas y dificultades en el aprendizaje, la comprensión
o la comunicación con los demás. Se debería
analizar la reflexión que los alumnos hacen sobre sus propios
procesos cognitivos (por ejemplo, en el contexto del aprendizaje
escolar o de las relaciones interpersonales) y cómo esa
reflexión fomenta el uso de estrategias más eficaces
para el trabajo intelectual y una mayor comprensión de
la propia conducta y de la de los demás.
7. Comprender los principales motivos,
emociones y afectos que están influyendo en la conducta
humana, así como los procesos mediante los que se adquieren
y las técnicas de intervención a través de
las cuales se pueden modificar.
Este criterio evalúa el conocimiento que
los alumnos tienen de los aspectos afectivos y emocionales de
la conducta humana, relacionándolos con sus principales
antecedentes genéticos y ambientales e identificando los
factores que influyen en su adquisición y mantenimiento.
Asimismo, se debería promover el conocimiento sobre la
forma de controlar las propias emociones y motivos, aplicando,
en lo posible, a la propia conducta conocimientos relativos a
las técnicas útiles para su modificación
y control.
8. Relacionar los componentes genéticos,
afectivos, sociales y cognitivos de la conducta, aplicándolos
al análisis psicológico de algunos problemas humanos
complejos que tienen lugar en la sociedad actual.
Mediante este criterio se trataría de comprobar
que los alumnos son capaces de aplicar los conocimientos adquiridos
a la comprensión de algún problema social relevante
y de particular impacto para ellos (el paro, el racismo, la depresión,
la moda, etc.), identificando los componentes psicológicos
de diversa naturaleza que están influyendo en la forma
en que las personas se comportan en esa situación y valorando
dicha conducta.
9. Comparar los principales métodos
que se emplean en la investigación psicológica,
comprendiendo sus aportaciones y sus limitaciones, y aplicar alguno
de estos métodos al análisis de situaciones próximas
sencillas.
Se trataría de que a través del conocimiento
de algunos métodos de la Psicología (por ejemplo,
experimental, correlacional, observación, etc.) los alumnos
identificaran el origen del conocimiento psicológico que
estudian, descubriendo sus ventajas e inconvenientes, comprendiendo
y valorando su carácter complementario a través
de problemas o situaciones próximas (por ejemplo, cómo
se hacen y para qué sirven los test de inteligencia). Además,
en la medida de lo posible, debería evaluarse el grado
en que los alumnos son capaces de aplicar alguno de estos métodos
al análisis de un problema psicológico sencillo.
10. Reconocer e identificar los principales
ámbitos de aplicación e intervención de la
psicología, diferenciando las aportaciones de los distintos
enfoques y conociendo cómo se aplican algunas de las técnicas
de intervención más usuales.
Nota importante: La aplicación
de estos criterios ha sido expuesta como objetivos específicos
en cada una de las Unidades
Didácticas.