SANTA MARÍA DE LA PISCINA.

 

TEMPLO DE CABALLEROS MEDIEVALES JUNTO A SAN VICENTE DE LA SONSIERRA.

Como está estatuido hace siglos, cada 15 de agosto, festividad de la Asunción, celebrarán su fiesta grande tanto los divíseros como los cofrades del Solar y Divisa del Principado Medieval de Santa María de la Piscina, en el templo que los representa y evoca, mandando edificar en unas circunstancias especiales de la Edad Media, precisamente cuando el tramo riojano de la travesía del Ebro comenzaba a ser un continuo conflicto de fronteras entre navarros y castellanos, por lo que es una síntesis de la historia de esta cornisa del Ebro.

ESCUDO HERÁLDICO

VISTA GENERAL

PORTADA PRINCIPAL

Por ello, tanto historia como templo se explican mutuamente en las inmediaciones de San Vicente de la Sonsierra.

La génesis de este templo obliga a que nos introduzcamos en el duro destierro que sufre Rodrigo Díaz de Vivar, "El Cid Campeador", cuando se adentra en el Ebro dando frente bélico a lo más poderoso que tiene entre Haro y Logroño la Corte de Nájera. El Cid Campeador le arrebata el castillo de Haro al conde Diego López con el fin de preparar en él con facilidad el gran asalto al castillo de Logroño, gobernando por el conde García Ordoñez, Alférez de Alfonso VI. El Cid Campeador no lucha contra su Rey, sólo quiere demostrarle cómo es el temple de su Tizona.

VENTANA DEL ABSIDE CON CAPITELES

TUMBAS EXTERIORES

TUMBAS

VENTANA CON CAPILARES Y DECORACIÓN

Por entonces, Ramiro Sánchez, primogénito del rey navarro Sancho García el de Peñalén, perdía su reino con la muerte de su padre en los disturbios de Navarra. Pero El Cid Campeador le protege le casa con su hija Elvira, de cuyo matrimonio nace García Ramirez, quién recupera el reino perdido con el nombre de El Restaurador. Por otra parte, los cruzados nobles ponen a El Cid Campeador como héroe sin igual e invencible. Y tal modo, que hasta su yerno Ramiro Sánchez se marcha a la reconquista de Jerusalén, por estar dominada por los turcos, en la segunda expedición que se hace en la primera cruzada. Entra a esta ciudad por el acceso de la Piscina Probática en el año 1099, año en el que también muere el El Cid Campeador en Valencia y es llevado a enterrar al monasterio de Cardeña en su tierra natal de Burgos. Ramiro Sánchez, siendo señor de Monzón, hace testamento en el año 1110, seis años antes de su muerte, dejando el encargo de edificar un templo que recuerde su victoria y que, a la vez, sirviera de referencia noble a todos sus descendientes directos. Continua diciendo: "Que este templo tome la forma de la Piscina Probática, teniendo por patrona a Santa María. En él serán expuestas las reliquias traídas de Jerusalén y, en especial, el trozo que pertenece a la Santa Cruz. Así lo cumplieron su hijo García Ramírez y el Abad de Cardeña, Pedro Virila, quienes para el año 1136 lo habían construido. Su consagración que la realiza el obispo de Calahorra, Sancho Funes, se lleva cabo un año después. Había sido alzada su construcción para ser un edificio insigne y de una categoría litúrgica muy especial, pues era a su vez el símbolo de la Casa-Divisa regida por un Mayorazgo. Su primer regidor es Sancho Ramírez. A su servicio habían quedado las gentes del lugar en el que había sido levantado el templo, gentes procedentes de la repoblación del siglo X. De este modo, quedaba amurallado el lugar convirtiéndose en la capital del Principado de la Piscina.

DETALLE AJEDREZADO

VENTANA SUPERIOR

VENTANA CON AJEDREZADO

PUERTA SECUNDARIA

El templo es una síntesis del arte románico de corte castellano, portando escudo de la Casa-Divisa perteneciente al año 1530. Es perceptible que el exterior indica que estamos ante una caja preciosa, que custodia una reliquia muy valiosa, mientras que el interior ofrece la idea de una piscina, imagen de la Piscina Probática que servía para lavar y purificar las reses destinadas a los sacrificios. Por todo esto, es aquí donde los flagelantes de la Edad Media se azotaban públicamente ante la reliquia de la Santa Cruz, principalmente en los días centrales de la Semana Santa. Es el escenario donde la flagelación les llevaba a la comunión con el sacrificio de Cristo. Una cofradía les atendía. Es el aspecto más relevante de este monumento sobre el que gira el arte de la escultura iconográfica.

Mas esta Casa-Divisa pierde los favores del rey Carlos El Malo de Navarra, después de la primera Batalla de Nájera del año 1360. Razón por la cual la población que daba sus servicios a la Casa-Divisa -desaparece comenzando así su decadencia hasta que en el año 1753 es clausurada. Pero, a partir del año 1976 reaparece con la restauración del edificio, ya que desde el incendio sufrido en el año 1808, el edificio había entrado en abandono y ruinas. Es una fecha en la que se aprueba eclesiásticamente la forma actual de la cofradía que atiende a los flagelantes de hoy, una tradición que fue recogida por el pueblo de San Vicente de la Sonsierra y que recientemente ha sido declarada de Interés Turístico.

TEXTO: José María Hernáez y Urraca