OJA-TIRÓN es un espacio geográfico-humano con unas características comunes. Abarca los núcleos urbanos de Haro, Santo Domingo y Ezcaray, que a su vez se desglosan de forma natural y mimética en otros muchos pueblos, aldeas, lugares,...

Este valle Oja-Tirón nos sitúa en un rincón privilegiado, por lo menos desde que las aguas del mar abandonaron estas tierras allí por el terciario. Tomando en el cuaternario una forma parecida a la actual.

Sabemos que el primer homínido europeo el homo Antecessor de Atapuerca, en el Pleistoceno, se movería por estas tierras, cazando, recolectando, e incluso buscando la industria lítica que por aquel entonces estaría en auge. Prueba de ello la podemos tener en los glacis del Cárdenas y Tuerto con industria lítica del hombre de Neardhental del Paleolítico medio con los útiles Musterienses de tradición Achelense como: bifaces, raederas, puntas, hendedores, percutores, núcleos prismáticos, picos triédricos,...

Desde aquellas fechas las diferentes culturas, pueblos, invasiones han ido dejando su huella hasta llegar a la actualidad.

Así casi todos lugares de nuestro entorno natural tienen una parte de estos hechos que quedan como "Vestigio" de su paso más o menos extenso, más o menos conocido.

Si nos fiamos de este hecho y olvidamos el aspecto cronológico, la época Renacentista y Barroca han sido las más fructiferas.

La fachada de la iglesia de Santo Tomás en Haro, Palacio de los Quincoces en Briones, el Convento de la Piedad en Casalarreina, Palacio de los Salazar,...destacan en el Renacimiento.

En el Barroco la Torre de la iglesia de Briones, la Torre de la Catedral de Santo Domingo, la Torre de la iglesia de Santo Tomas en Haro, Palacios como el de San Nicolas, Condes de Haro, Ollauri,...por todos bastante conocidos.

El Románico tiene restos importantes en los ahora pequeños pueblos que recorren el río Oja-Tirón: Iglesia de Ochánduri, Iglesia de Bañares, Iglesia de Castilseco,...

Con el Gótico comienza el auge de las ciudades, marca la estructura del nucleo urbano con divisiones en barrios, extramuros, heredades,... destacando el Cister de Cañas o la Iglesia de Bañares.

Hasta llegar al siglo XIX donde se vuelven a producir una serie de transformaciones económicas, sociales, políticas y culturales, que posteriormente en el siglo XX, han llegado hasta nuestros días teniendo una amplia representación en Edificios Oficiales, Religiosos, Fabriles, Casas, Villas y demás elementos arquitectónicos que más o menos perduran tratando de no sucumbir al paso del tiempo o a las necesidades de los hombres.

Por último la época Romana, una de las más importantes tanto por su cultura como por su longevidad en el tiempo, es eclipsada por la Célebre Calagurris. Pero los restos de Libia en Herramélluri, Tritium en Tricio, Fuente la Salud en Haro, Calzadas,...nos muestran que hay una linealidad y una continuidad en el asentamiento humano en esta parte del Oja-Tirón.

Muchos de estos asentamientos humanos han permanecido en lugares que en la actualidad no lo manifiestan ostentosamente, una ermita, unas tumbas, fóxiles, lascas, pequeños fragmentos de cerámica, silex, metales, restos en general con poco valor económico pero con mucha importancia para conocer más de ese lugar.

Los textos escritos antiguos son los primeros que hacen mención de su importancia, Estrabón, Plinio y después otros muchos Cronistas, Ilustres y Estudiosos nos recuerdan lo que en aquel entonces ocurría.

Hoy en día los medios de comunicación, publicaciones, internet los que mantienen este interés por los "Vestigios" artístico, arquitectónico y culturales.

 

 

  Javier Ossés Apellániz