LOS ROMANOS.

Los Romanos originarios de la Península Itálica extendieron su cultura por toda la Cuenca Mediterránea, introduciéndose en la Península Ibérica a través de las costas y posteriormente a través de cauces fluviales y vías terrestres.

Los vestigios Romanos en La Rioja son abundantes y de importancia relevante - Calahorra, Varea, Alfaro, Tricio, Libia...-.

La conquista fue militar, política, administrativa, económica y cultural, si bien permitiendo en ocasiones una superposición cultural a diferentes niveles, artistico, de producción, acuñaciones de moneda,... y por su puesto de hábitat, lo que dio lugar a una cultura Hispano-Romana que perduró más de 500 años.

La comarca de Haro por su situación estratégica, geográfica y económica ha de suponerse muy importante, aunque también es verdad que hasta la fecha muy poco estudiada. Teniéndose noticias de "Castro Bilibium", Deobrida,...

La realidad de campo nos hace pensar que los núcleos urbanos estaban extendidos por toda la comarca e incluso en cierto sentido abundantes, apareciendo restos e indicios en numerosísimos puntos. Encontrando galbos o restos de Sigilata en Cerro Santa Lucía, Cerrados, Fuente la Salud, Atamáuri, los Arenales, San Felices, Baltracones,... Sin olvidar las construcciones civiles de puentes y vías.

FUENTE LA SALUD.

Supone por los restos encontrados hasta el momento el yacimiento Romano más importante del municipio de Haro. Cerámica, agujas, monedas, vidrio, fíbulas de bronce son algunas de las más de 500 piezas que la desaparecida Asociación Amigos de la Historia de Haro cedió a la Comunidad Autónoma para su catalogación y estudio. El descubrimiento lo realizó Antonio Noguero en una de las habituales salidas de campo, percatándose de su importancia y trascendencia, a pesar de que la mayoría de los restos se encontraron en superficie y revueltos debido a trabajos con maquinaria agrícola. Posteriormente se realizó un trabajo de limpieza y clasificación para ponerlo en conocimiento de Patrimonio Histórico-Artístico.

Olla cocina gris Tegula Cubilete sigilata Acus crinalis

Hacer un resumen minucioso de lo encontrado y sin estudio estratigráfico es una tarea laboriosa. Quizá hacer una previa contextualización del hecho nos llevaría a profundizar más en la realidad histórica de la Época Romana en nuestra comarca. Sin duda Haro fue lugar elegido y obligado para el asentamiento humano. La falta de yacimientos importantes se debe no a su ausencia, sino al desinterés antropológico y a la primacía de otros intereses más lucrativos.

Los datos nos indican que La Rioja fue ampliamente poblada. Habiendo ciudades importantes en diferentes campos: militar, comercio, industria, agricultura, etc.; las comunicaciones a través de caminos y vías todavía se pueden dibujar entorno a Haro, esto nos hace pensar en su importancia. Sólo nos hace falta descubrir en qué aspectos, y la arqueología como ciencia será la que se encargue de ello.

En el aspecto de las comunicaciones y comercial, las vías nos indican que era y es un punto de paso entre la Meseta , el Valle del Ebro y el Norte de la Península.

En el aspecto de la industria cerámica al igual que Tricio, Libia, Bezares, etc., Haro tuvo su alfar probablemente en el Cerro de Santa Lucía.

En el aspecto militar la situación estratégica de las Conchas de Haro no descartan nada. Sin olvidar restos arquitectónicos, sin estudiar en la actualidad, que bien pudieran tener misión defensiva.

En el aspecto agrícola, conocida es la bonanza de sus tierras y cultivos, en especial hortalizas, cereales y vid.

El asentamiento de Fuente la Salud puede ser uno de los muchos que hubo en la zona durante más o menos tiempo.

La cerámica.

El estudio arqueológico de la cerámica romana da gran importancia a los centros alfareros y a todas aquellas particularidades que rodean los trabajos preliminares, la extracción de la arcilla, su preparación, mezclas, etc.

Borde de plato Galbos cerámica común

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Es de suponer que la extracción de la arcilla no siempre se realizó cerca del alfar, habiendo lugares especiales donde se sometían a tratamientos y manipulaciones previas, como las balsetas de depuración.

Todas las piezas de cerámica tienen en común la herramienta con la que fueron hechas, las manos que introducen una marcada personalidad. Además se empleaba la esteca (pieza de madera o hueso para alisar, cortar, retocar y otras operaciones), desbastadores, alisadores, punzones, etc.

Gran parte de las cerámicas romanas se realizaban a torno, logrando gran maestría y rapidez, modelando primero las partes generales y añadiendo luego las asas, cuellos, etc.

ra modalidad empleada sobre todo para la terra sigillata es el moldeado, donde la arcilla se introduce en un molde, previamente ralizado, se presiona fuertemente contra las paredes para imprimir fielmente las finas decoraciones y después se hacía girar todo el bloque en un torno para rematar la cara interior.

El acabado de la cerámica es el que da el aspecto difinitivo, tenemos:

- Engobado: baño de la vasija superficialmente, realizado con arcilla en estado muy líquido, puede haber diferentes tonos.

- Pintura: a partir de jugos vegetales y sustancias minerales, se decoraban las piezas adquiriendo producciones muy interesantes.

- El pigmento de la campaniense y sigillata: hablamos de pigmento y no de barniz por no tener composición oleosa. Tampoco de esmalte por no haber fusión vítrea. Se trata de una capa muy fina de arcilla, coloides, óxido de potasio y acetato, que se presiona hábilmente sobre la superficie de la vasija o pieza. La campaniense se somete primero a una cocción reductora y fundiéndose el pigmento se consigue una pasta ennegrecida, para continuar con una cocción oxidante, es decir en presencia abundante de oxígeno, obteniéndose así una pasta exterior roja.

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En cuanto a la sigilata es similar, con las variaciones técnicas lógicas. Hay que elegir un barro con mucho hierro en su composición. En el pigmento, el barro líquido está formado por caolín y sin óxido de potasio que ennegrezca la pasta. Elevando la temperatura y permitiendo la oxidación y gracias al caolín se consigue el enrojecimiento brillante de la terra sigillata.

- Incisiones: Alteraciones de la superficie de las piezas previamente a la cocción.

- Excisiones: levantamiento de la superficie, con la pasta fresca y ayuda de un instrumento punzante.

- Estampado: a partir de plantillas con motivos vegetales, geométricos, animales, florales,..., en positivo y negativo.

- Vidriado: aplicación de un elemento vítreo bien mates o transparentes. Interviniendo sustancias refractarias (cuarzo, feldespato), fundientes (óxido de plomo), opacas, colorantes (óxido de cobre, cobalto, hierro). El esmalte se aplica después que la pieza está en bizcocho (ya cocida), se realiza atmósfera oxidante y elevaciones graduales de la temperatura.

- Relieve aplicado: la barbutina o barro en estado cremoso, una mangera de pastelero y la habilidad del artísta, crea una serie de motivos de gran belleza: lágrimas, motivos vegetales o figurados, espinas, perlitas,....

La cocción sería el último proceso en el acabado de una pieza, habiendo diversas modalidades:

- Cocción oxidante como ya hemos dicho produce pastas rojas. Se consigue hacia los 750 grados y con oxígeno.

- En la atmósfera reductora las vasijas se someten directamente a la acción de las llamas y el humo, que las oscurecen y dan una coloración variable entre grises y negras.

- La ausencia de oxígeno en el horno amarillea las pastas.

- Alternancia de atmósferas oxidantes con reductoras, exigía gran pericia por parte del alfarero.

De los distintos modos de cocción se llega a las siguientes modalidades:

Modo A: cocción reductora seguida de oxidante. Pasta roja con núcleo gris. Ejemplo campaniense.

Modo B: Cocción reductora seguida de reductora. Pasta gris. Ejemplo Tipo reductora.

Modo C: cocción oxidante seguida de oxidante. Pasta roja. Ejemplo terra sigillata.

Modo D: cocción oxidante, seguida de reductora. Pasta gris con núcleo rojo. Ejemplo sigillata africana.

La realidad es que eran unos grandes maestros y dominaban una gran variedad de técnicas. En este yacimiento de Fuente La Salud aparecen cerámica terra sigillata hispánica, cerámica engobada, cerámica común, cerámica de cocina, de cocción reductora, de cocción oxidante,...

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                                                                                        Javier Ossés

 

 

MATERIALES DEPOSITADOS EN EL MUSEO DE LA RIOJA EL 13 DE MARZO DE 1996 PROCEDENTES DE UNA PROSPECCIÓN EN EL TÉRMINO DE LA FUENTE LA SALUD, EN LAS PROXIMIDADES DEL RIO TIRÓN (HARO-LA RIOJA).

1.- TERRA SIGILATA HISPÁNICA (S.III-IV)

- 43 bordes de cuenco Ritterling 8 de labio almendrado.

- 41 bordes de cuenco Ritterling 8.

- 3 bordes de ollita Hispánica 2.

- 3 fondos de plato Dragendorff 15/17.

- 3 asas de jarras.

- 2 bordes de tapadera Hispánica 7.

- 3 fragmentos de vaso Dragendorff 46.

- 1 fondo de Hispánica 10.

- 2 bordes de plato forma Hispánica 4.

- 1 borde Hispánica 68.

- 2 bordes de plato Dragendorff 35.

- 1 borde de Hispánica 37 con decoración de círculos.

- 1 cubilete.

- 1 fuente.

- 1 fragmento con grafiti: N.

- 31 fragmentos con pie de cuencos y platos.

- 2 fondos de Hispánica 37 con decoración de círculos y lineas segmentadas.

- 4 fondos de cubiletes o vasos.

- 75 galbos indeterminados.

2.- CERÁMICA ENGOBADA.

- 2 fondos de cuenco.

- un vaso carenado.

3.- CERÁMICA COMÚN.

- Un borde de cuenco con labio engrosado de cerámica norteafricana.

- 3 bordes de plato que imita la forma de una fuente de barniz rojo pompeyano.

- 1 asa de lucerna de pasta beige.

- 18 galbos indeterminados.

4.- CERÁMICA DE COCINA.

- 9 fragmentos de borde de olla de cocina de cocción reductora.

- 1 base, un asa y 5 galbos de olla de cocina gris.

- 9 fondos de cocción reductora.

- 3 fondos de cocción oxidante.

- 2 bordes de olla de almacenamiento con desgrasante de mica muy marcado.

- 5 bordes de platos de cocina de la misma pieza.

- 19 bordes de ollitas de cocina de cocción reductora.

- 82 galbos de cocción reductora, uno con una perforación circular.

- 45 galbos de cocción oxidante.

- 31 galbos de pared más gruesa correspondiente a cerámica de almacenamiento, con mucha mica.

- 2 galbos no torneados: posiblemente prehistóricos.

5.- OTROS MATERIALES.

- 1 pondus.

- 4 fragmentos de tégula y 1 imbrice.

- 1 fragmento de marmol blanco.

- 1 fragmento o nódulo de silex.

- 5 fragmentos de concha de molusco.

- 5 fragmentos de plomo.

- 4 tachuelas de hierro.

- 3 vastagos de clavos de hierro.

- 3 escorias de hierro.

- 16 piezas dentales de animales.

- 2 fragmentos de acus crinalis y 1 de coser.

- 10 fustes de hueso pulido.

- 7 fragmentos de vidrio( 1 borde, 1 pie, y 5 galbos)

- 4 Fragmentos del mismo vaso carenado de vidrio blanco ( 1 borde, 1 fondo, y 2 galbos ) hallado en el término de El Batán.

- 3 monedas: 2 ases y un dupondio de bronce de emperador desconocido.

- varios fragmentos de una fíbula tipo Omega de bronce.

- 1 tachuela, una varilla y dos útiles de función desconocida en bronce.