RESTOS MATERIALES Y ARQUITECTÓNICOS DE LA CUENCA DEL TIRÓN-EBRO. YACIMIENTO ROMANO DE FUENTE LA SALUD. HARO.

La Rioja y en especial sus valles, han sido lugar habitual de asentamiento de diferentes culturas a lo largo de los siglos.

Si bien el homo erectus, surgido hace más de un millón de años, fue el primer homínido en salir fuera del continente africano, habrá que esperar hasta los 500.000 años para que aparezcan las primeras piedras rotas de algún modo especial para servir de instrumentos. Hace 400.000 años descubrió el fuego y hace 100.000 años utilizaba lanzas de madera endurecidas con él.

Nos introducimos en el Paloeolítico medio donde el hombre de Neardenthal vivía en cuevas, cazaba y recolectaba frutos. Utilizaba hachas o piedras labradas a golpes, que se manejaban directamente con las manos. Desarrollando la cultura musteriense donde encontramos los primeros enterramientos conocidos donde se ha podido demostrar la existencia de ritual funerario, hasta hace unos 35.000 años cuando se produce la extinción de los Neardenthales.

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Baltracones

Homo sapiens neanderthalensis

Baltragones

La nueva población -Cro-Magnon-, cazadores provistos de excelentes armas, arcos y flechas, con puntas de silex y hueso muy perfeccionadas nos introduce hace 30.000 años en el Paleolítico superior donde se desarrollan culturas como la auriñaciense, la solutrense y la magdaleniense, donde el utillaje decorativo y la representación pictórica alcanzan un grado máximo (pinturas rupestres).

Parece que hace 9.000-8.000 años a.C., con el final de la última glaciación, se producen unos grandes cambios climáticos que culminan con el deshielo de los casquetes polares que cubrían la parte septentrional del Hemisferio Boreal y llegando sus glaciares hasta el norte de la Península Ibérica, se produce el "Dilubio Universal" que inunda enormes extensiones de la Tierra. Este periodo llamado Mesolítico y Epipaleolítico supone un cambio para la vida y costumbres de la Humanidad.

En el Neolítico se produce un cambio en las costumbres nómadas por las sedentarias y una colonización agraria de Európa extendiéndose lentamente de este (Anatolia) a oeste y norte. La caza se sustituye por el pastoreo y aparecen las primeras cerámicas.

En Europa Occidental se desarrolla una ultura Megalítica caracterizada por construcciones de grandes piedras toscamente trabajadas 4.500-1500 a.C. Su foco más antiguo parece que se hallaba en la Península Ibérica y tenía contactos con el Proximo Oriente. Así en el Eneolítico 3.000 a. C. se comienza por primera vez el trabajo de los metales, siendo el cobre con pequeños amuletos, alfileres el que comenzará dicha industria metalúrgica.

Posteriormente la aleación de cobre y estaño dará paso a la Edad del Bronce y Hierro que se distribuyen secuncialmente en tres culturas:

- Cultura de los campos de urnas o final del bronce, hacia 1.300 a. C.

-Cultura hallstatt o primera edad de hierro, hacia 700-450 a. C.

- Cultura de la segunda edad de hierro o de "La Tene", hasta el siglo I a. C.

La cuenca del Tirón no es ajena a toda esta evolución, habiendo restos en Herramélluri, Gimileo, Sajazarra, Alto Santo Domingo, Hondón-Tondón, Baltracones, San Felices,...

Los indicios parecen demostrar que había abundantes grupos pobladores en la comarca y en especial en la confluencia del Tirón y el Ebro, sin olvidar la configuración natural y fronteriza de los Montes Obarenes, Conchas de Haro y Sierra de Cantabria. Asentamientos de características similares son bien conocidos en territorios colindantes, especialmente a partir de las fases avanzadas del Neolítico. Se ubican sobre todo en laderas o en base de cerros, cerca de corrientes de agua, tratando de controlar visualmente el entorno e incluso la comunicación ante posibles peligros.

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Los restos arquitectónicos formados por restos de muros en sillarejos de piedra, aprovechando la orografía del terreno, lastras de piedra y rocas dispuestas a manera defensiva, de vivienda, de enterramiento o culto configuran el paisaje de estos primitivos asentamientos humanos.

Siendo determinante su situación geográfica, la riqueza natural y clima, las comunicaciones fluviales y una industria floreciente. Si bien las invasiones indoeuropeas y en especial los Romanos apagaron estas culturas Celtibéricas y prerromanas.

La zona de San Felices goza de gran parte de estas características. Los restos materiales encontrados en la superficie también lo atestiguan. Desde restos cerámicos medievales, hasta piezas de silex, que bien se pudieran situar cronológicamente en el Paleolítico medio dado su alto índice de similitud con otras halladas en la zona del Najerilla, perteneciente a la cultura musteriense del hombre de Neardenthal de hace 100.000 a. C. No es de extrañar que estos pueblos nómadas y cazadores morarían por todos estos lugares en busca de sustento y abrigo, si bien es verdad que no se encuentran en superficie los cuantiosos talleres de silex de la cuenca del Cárdenas, quiza por la menor cantidad de nódulos silíceos.

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Igualmente el microlito encontrado en esta misma zona que nos sigue reafirmando la existencia de asentamientos en el Neolítico-Eneolítico, de corte muy similar a los encontrados en Navarrete.

Siendo difícil hacernos una idea más exacta de las características de estos asentamientos ya que no se han realizado excavaciones de ningún tipo, al menos conocidas, y las referencias en los documentos en lo que concierne a arqueología en la zona de Haro son muy vagas.

Las únicas referencias que se tienen son las referentes a los límites de expansión de un pueblo celta que en el siglo IV a. C., sale de Centroeuropa y se establece en la zona norte de la Península Ibérica llegando sus fronteras, en La Rioja, hasta la margen izquierda del río Tirón, los Autrigones. Aunque este límite también pudiera pertenecer a los Berones para proteger su flanco noroccidental, confirmándose este hecho con la localización de la fortaleza de Castro Bilibium, citada a partir de tres fuentes históricas de Estrabón, Ptolomeo y el Itinerario Antoniano. De todas formas es zona fronteriza y de vecindad e incluso parece que hubo una especie de relación de dependencia de los berones con respecto a los autricones, ya que las primeras acuñaciones ibéricas de ciudades beronas llevan la leyenda Auta en el reverso, raíz del término autrigón. Esto ratifica nuestra idea de que en esta zona hubiera un importante núcleo de población, situándolo en los inicios de la 2ª Edad de Hierro.

Recientemente hemos penetrado en una serie de galerías subterráneas que se encuentran actulmente escondidas en los montes cercanos al Convento de Herrera, con un acceso francamente difícil. Hay dos cavidades una parece natural pero esta casi en su totalidad hundida, la segunda claramente esta hecha por el hombre, esta formada por un conjunto de galerias de corta extensión, unos 30 ó 40 metros, con una anchura no superior al metro y altura de dos metros. En una primera exploración no se ha encontrado restos destacables que nos informen de qué se trata, el único indicio es cierto mineral que aparece en algunos niveles, se trata de hierro.

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Esto nos hace suponer que pudiera tratarse de una muy antigua mina de hierro, de la que pudo servirse algún poblado de la zona.

Los datos arquelógicos del Alto Santo Domingo sitúan población entre el 2300-2200 a.C. Se trata de un conjunto de restos hallados en un pequeño sector del yacimiento, correspondiente a un fondo de cabaña que, unido a otras estructuras análogas, formarían parte de un poblado, extendido por parte de la ladera del Alto Santo Domingo. Los materiales encontrados forman parte de un conjunto formado por restos cerámicos, fragmentos de molino de mano y piezas de silex retocadas.

Los fragmentos cerámicos corresponden a piezas elaboradas a mano, vasijas, cuencos abiertos y cerrados y recipientes de paredes verticales con decoraciones sencillas de perforaciones consecutivas y a series de pastillas repujadas, realizadas junto al borde. Estos restos están documentados ampliamente durante el final del Neolítico y Eneolítico en el valle del Ebro.

Restos de cerámica Romana demuestran que el asentamiento continuó en el tiempo e incluso aumentó de importancia en la Edad Media.

Puente sobre Via Romana Via Romana TUMBAS.jpg (16366 bytes) Via Romana1

                                                                                                                    Javier Ossés